Cuando la edición número 16 de la Cumbre de los BRICS daba inicio este pasado 22 de Octubre en la ciudad de Kazán (Rusia), nadie podría imaginar lo que se venía de camino, y es que durante este evento, el presidente de la República Federativa de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, vetó al país sudamericano durante una de las sesiones, una decisión que impidió el ingreso de Venezuela al bloque y provocó una perreta rabiosa del dictador Maduro, que hasta se quedó fuera de la sesión de fotos oficiales del evento.
El bloque BRICS es una alianza económica, política y social integrada por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, un grupo informal de estados que buscan ampliar su cooperación multilateral y así hacer frente al orden mundial dominado por Estados Unidos y sus aliados occidentales.
La furia de un tirano se desata
Este miércoles, desde el Palacio de Miraflores, el régimen de Nicolás Maduro convocó a consultas a su embajador en el gigante suramericano y lo hizo a través de un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores “Se informa a la comunidad nacional e internacional que, siguiendo instrucciones del presidente Nicolás Maduro Moros se ha decidido convocar a consultas, de manera inmediata, al embajador Manuel Vadell” a lo que añadieron denuncias por “el comportamiento irracional de los diplomáticos brasileños, quienes, contraviniendo la aprobación del resto de miembros de los BRICS, asumieron una política de bloqueo” para culminar con la perorata de siempre: Se está “reproduciendo el odio, la exclusión e intolerancia promovidos desde los centros de poder occidentales para impedir, por ahora, el ingreso de la patria de Bolívar a esta organización”.
Lo que dijo Celso Amorin asesor del Presidente en política exterior.
Al sátrapa venezolano y a sus marionetas más allegadas, les molesta sobre todo lo demás, las declaraciones hechas por Celso Amorim, asesor del Presidente de Brasil en política exterior. Hace unos días, el funcionario dijo que Venezuela “rompió la confianza” que tenían al negarse a presentar las actas oficiales de las elecciones del pasado 28 de julio y al oponerse a un escrutinio independiente.
“La cuestión con Venezuela no tiene que ver con democracia, sino con una ruptura de confianza. Nos dijeron una cosa y no fue hecha”, dijo Amorim al explicar por qué Brasil decidió bloquear la entrada del país centroamericano a la organización durante el encuentro en Kazán. “Nosotros actuamos de buena fe, pero con Venezuela se rompió la confianza”, insistió y sumó que, de todas formas, el régimen ha reaccionado de manera “desproporcionada” a lo ocurrido.
Reacciones desde Caracas
A nadie ha sorprendido, que como es habitual en ellos, los halcones del chavismo saltaran inmediatamente, emprendiendola contra Amorim.
Según la Cancillería de Caracas, el funcionario “se ha dedicado de manera impertinente a emitir juicios de valor sobre procesos que solo corresponden a los venezolanos y venezolanas y a sus instituciones democráticas, lo cual constituye una agresión constante, que mina las relaciones políticas y diplomáticas entre los estados”.
Otro esperpento que no se hizo de rogar y salió a escupir fuego de una vez, fue Jorge Rodriguez, presidente de la Asamblea Nacional venezolana, quien adelantó que propondrá a los legisladores declarar persona non grata a Amorim por ser un “enviado” y un “instrumento” del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Jake Sullivan.
Relaciones fracturadas
La relación entre Brasil y Venezuela atraviesa uno de sus peores momentos. Desde las elecciones presidenciales de julio, el Gobierno de Lula ha intentado mediar entre la comunidad internacional y el régimen, con el objetivo de conseguir que el Consejo Nacional Electoral presente las actas que respalden el supuesto triunfo de Maduro, cosa que el régimen se ha negado a hacer, contribuyendo con esto a sembrar aún más dudas de las que ya existen sobre este turbulento “proceso electoral”.
Además de esto, debemos recordar que al ser expulsado de Venezuela todo el personal de la embajada de Argentina en Caracas, y se rompieran las relaciones entre las dos naciones, Brasil asumió la representación diplomática y, con ello, la protección de seis opositores venezolanos que están refugiados en la legación desde hace cuatro meses.
A este propósito, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, dijo este miércoles en Kazán, durante el marco de las actividades correspondientes a la cumbre de los BRICS, que espera que el gobierno de Nicolás Maduro facilite un salvoconducto para los seis opositores en cuestión.


