EEUU.– La historia de Kevin Durant y su vínculo con Seattle y los Supersonics es fascinante. Durant, al debutar en la NBA con los Supersonics, quedó marcado por esa conexión con la ciudad de Seattle y su equipo de baloncesto. El traslado de la franquicia a Oklahoma City fue un golpe para los aficionados y para la identidad deportiva de la región.
El deseo de Durant de ser parte de la resurrección de los Supersonics refleja su profundo afecto por la ciudad y su deseo de contribuir al regreso de la franquicia a Seattle. El hecho de que esté dispuesto a formar parte de la reconstrucción del equipo muestra su compromiso con la comunidad y su amor por el juego.
La posibilidad de que los jugadores tengan una parte de la propiedad de las franquicias, como permite el actual convenio colectivo, añade un nuevo elemento a la historia. Esto podría significar que Durant, incluso después de retirarse, tenga la oportunidad de mantener una conexión activa con los Supersonics, ya sea como propietario o en algún otro rol dentro de la organización.
La idea de LeBron James de ser propietario de una franquicia en Las Vegas también es interesante y muestra cómo los jugadores de élite están mirando más allá de sus carreras como atletas y buscando formas de tener un impacto duradero en el mundo del deporte.
En resumen, el deseo de Kevin Durant de ver regresar a los Supersonics a Seattle y su disposición a ser parte de ese proceso demuestran su profundo arraigo con la ciudad y su deseo de dejar un legado significativo en el mundo del baloncesto.


