Javier Milei se enfrentó a la ONU sin pelos en la lengua

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El presidente de la República Argentina, Javier Milei, en su primer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, desenfundó su espada y atacó con todo a la organización mundial, acusándola de imponer una agenda ideológica y marcando clara distancia de la misma.

“Estamos ante un final de ciclo. El colectivismo y el postureo moral de la agenda woke se han chocado con la realidad, y ya no tienen soluciones creíbles para ofrecer a los problemas del mundo. De hecho, nunca las tuvieron” puntualizó “el peluca” como cariñosamente lo llaman muchos dentro y fuera de su país y se fue un poco más lejos al añadir “A partir de este día, sepan que la República Argentina va a abandonar la posición de neutralidad histórica que nos caracterizó, y va a estar a la vanguardia de la lucha en defensa de la libertad”.

La crítica oficial

Las reacciones no se hicieron esperar, sobre todo desde la parte donde se sientan aquellos que defienden a capa y espada la Agenda 2030, el objetivo principal sobre el que apuntó los cañones el presidente Milei.

Gabriel Puricelli, sociólogo y  politólogo argentino, eterno critico de todo lo que no venga de la izquierda señaló que “es un discurso que prescindió por completo de la idea de interés nacional, está concebido de una manera completamente abstracta, más centrada en el presidente y sus ideas, que en los intereses de los argentinos”.

Otro que no tardó en despotricar fue el politólogo Juan Negri, también de la misma corriente, considerando el discurso como “un elemento clásico del presidente”.

Mientras que Martin Shapiro, otro conocido de estos foros, aseveró “me pareció interesante la continuidad con lo que dijo en Davos en el sentido de un fuerte cuestionamiento al sistema internacional y en una autoafirmación de sus propias ideas…”

La crítica en las redes

Como era de esperar, las redes sociales también se convirtieron en un campo de batalla entre admiradores y detractores del polémico presidente argentino. Desde los que le criticaron no exponer el tema de la investigación del ataque terrorista contra la AIMA,  los que le señalan el apoyo incondicional a Israel, los que lo acusaron de egocéntrico o se burlaron de su nerviosismo,  hasta los que le aplaudieron la valentía de haber tocado de manera pública y sin miramientos un tema que es tabú y que levanta ronchas en ciertos lobbys de la política internacional.

Yo por mi parte, prefiero a un hombre nervioso que va de frente contra la corriente con la verdad como única arma en la mano, a un desalmado tirano que alguna vez se granjeó fama de “locuaz” en ese mismo foro, instaurando el patético récord de “el discurso más largo en la historia de la ONU” y cuyos paradójicos “éxitos”, fueron divulgar un mensaje político mentiroso y manipulador, exportar “movimientos de liberación nacional” que bañaron en sangre y enlutaron a miles de familias por todo el mundo, y hundir a su propio país en la más absoluta pobreza y en la miseria total… ¡VIVA LA LIBERTAD CARAJO!.