Aún no han terminado de arribar al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, todas las “fuerzas del orden” que finalmente pondrán orden al desorden haitiano (valga la redundancia) y otra de las tantas bandas de forajidos armados que campean por su respeto en el vecino país, ha mandado un macabro mensaje, como para que todos entiendan que ahí al lado… la vaina es con vainita.
Más violencia, masacre horrenda y cifras espeluznantes.
Este viernes amanecimos conmocionados, Gran Grif, otra de las pandillas que pululan en el anárquico Haití,armados hasta los dientes con fusiles de asalto y una gran variedad de armas de todo tipo, llegaron en la madrugada del jueves a la localidad de Port Sondé, y cual langostas africanas, arrasaron con todo a su paso, dándole candela a todo lo que se tropezaron en su camino, tomando el control absoluto de la localidad y dejando detrás una estela de al menos 70 muertos, incluyendo 10 mujeres y 3 lactantes) y 16 heridos de gravedad, según indicó en un comunicado la oficina de la ONU para los Derechos Humanos.
Habla el primer ministro
Garry Conielle, flamante Primer Ministro (recién electo en Junio) de la vecina tierra de nadie, acaba de recibir su “bautismo de fuego” y aun conmocionado e indignado, ha condenado la criminal incursión.
«Este ataque, de una brutalidad indescriptible, causó trágicas pérdidas humanas e hirió a un número indeterminado de personas. Este nuevo acto de violencia, dirigido contra civiles inocentes, es inaceptable y requiere una respuesta urgente, rigurosa y coordinada por parte del Estado… hoy, una vez más, nos enfrentamos a la cobardía más absoluta. Un ataque brutal, sin motivo alguno, golpeó a ciudadanos inocentes en Pont Sondé. Este crimen atroz, perpetrado contra mujeres, hombres y niños indefensos, no es sólo un ataque contra estas víctimas, sino contra toda la nación haitiana», destacó el funcionario, a la par que transmitía sus condolencias a las familias de los fallecidos y heridos.
Conclusiones
Resulta que, según cuenta el diario haitiano LeNouvelliste, el día antes de la tragedia, un mensaje de audio transmitido por el líder de la banda (un tal Savien) anunció el suceso.
Bueno, la verdad es que cuando se trata de analizar algo (sea lo que sea) que venga de la confederación de tribus hostiles que nos rodea, nada nos asombra y nunca llegaremos a una conclusión convincente (la historia habla por sí sola).
Ya llegaron los kenianos, los de Jamaica, los de Belice, y muy probablemente lleguen los ninjas japoneses, los cosacos, los mongoles de Gengis Khan, los vikingos daneses y los jenízaros otomanos, peroooo… aun así, la duda y la incertidumbreprevalecerán, y siempre estarán pendientes sobre nuestras cabezas como una espada de Damocles.
Ante tal oscuro panorama, sólo queda hacernos una pregunta… ¿Qué sigue?


