Tras un mes de lucha, Warner Romero, comerciante de San Cristóbal, sucumbió a las heridas causadas por un violento ataque perpetrado por delincuentes aún prófugos.
Romero, propietario del centro comercial de pollo Mari-Sazón, fue blanco de varios disparos en un incidente de robo. A pesar de los esfuerzos médicos y de permanecer conectado a ventiladores artificiales durante semanas en un intento por salvar su vida, finalmente sucumbió a sus heridas.
El comerciante fue objeto de un ataque durante un asalto, donde un grupo de delincuentes aún no identificados disparó contra él. Aunque una decena de motociclistas persiguieron a los agresores, solo uno fue capturado y entregado a las autoridades policiales.
La noticia de su fallecimiento ha conmocionado a la comunidad local, que lamenta la pérdida de un empresario respetado y querido en la zona.
La Policía Nacional continúa su búsqueda de los responsables de este acto criminal, mientras la familia y amigos de Warner Romero lamentan su trágica partida.


