Ucrania– Durante la noche, los enfrentamientos entre Ucrania y Rusia escalaron con el uso masivo de drones, dejando víctimas y daños materiales significativos en ambos territorios.
Acción de las fuerzas ucranianas
La Fuerza Aérea de Ucrania informó que derribaron 60 de los 93 drones lanzados por Rusia durante la madrugada, la mayoría de ellos drones Shahed de fabricación iraní, junto con otros modelos. Además:
- 26 drones desaparecieron de los radares debido a la contraacción activa, aunque algunos alcanzaron objetivos civiles en las regiones de Donetsk y Cherníguiv.
- En Kiev, un ataque dejó un saldo de un muerto, un camionero que falleció por los restos de un dron, y cuatro heridos, incluyendo un adolescente de 16 años. Varios edificios, casas y vehículos resultaron dañados.
- Los ataques fueron repelidos mediante una combinación de aviación, misiles antiaéreos, guerra electrónica y grupos de fuego móviles.
Daños causados por los drones rusos
A pesar de las defensas ucranianas, algunos drones lograron impactar objetivos, afectando empresas privadas y edificios residenciales en varias regiones, lo que evidencia los riesgos continuos para la población civil en el conflicto.
Respuesta de Rusia
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso afirmó haber derribado 22 drones ucranianos durante la noche en varias regiones del país:
- 10 drones en Briansk, 4 en Oriol y Rostov, 2 en Bélgorod, y uno en Volgogrado y Lípetsk.
- En Bélgorod, un ataque dejó un herido hospitalizado. Mientras tanto, en Kursk, las autoridades locales reportaron el derribo de cinco misiles ucranianos.
Contexto reciente
Este intercambio ocurre tras lo que Rusia describió como el ataque ucraniano con drones más masivo de los últimos días, registrado en Nochevieja, cuando afirmó haber derribado 68 drones en ocho regiones. Ambos lados continúan intensificando el uso de drones, marcando un componente clave en la evolución del conflicto.
Impacto humanitario
El uso de drones en áreas urbanas y residenciales ha incrementado las víctimas civiles y los daños a infraestructuras críticas, dejando a ambas poblaciones vulnerables en un conflicto que no muestra señales de tregua.


