
Al parecer las tensiones entre los gobiernos de España y Estados Unidos con la dictadura de Venezuela, seguirán escalando hasta llegar a niveles que nadie imagina.
Venezuela- Este sábado 14 de Septiembre, las autoridades venezolanas anunciaron haber desbaratado un supuesto “complot” para desestabilizar el país, algo que ya viene siendo un clásico, una especie de receta bien aprendida de sus homólogos, los represores cubanos. La dictadura venezolana, en la voz de su recién electo ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, anunció también la detención de 6 ciudadanos extranjeros, vinculados a la supuesta conjura.
Habla Diosdado, más de 400 fusiles
“Dos ciudadanos españoles fueron detenidos recientemente en Puerto Ayacucho y un ciudadano estadounidense también está en custodia”, dijo el ministro, mientras añadía que “otros dos estadounidenses y un checo también han sido detenidos”.
Cabello le adjudicó el “plan” a los servicios especiales norteamericanos y españoles, vinculando también a la dirigente opositora Maria Corina Machado.
“han contactado a mercenarios franceses… mercenarios de Europa del Este y están llevando a cabo una operación para intentar atentar contra nuestro país”.
“Los más de 400 fusiles incautados estaban destinados para actos terroristas aquí en Venezuela, terrorismo alentado por sectores políticos… sabemos incluso que el Gobierno de Estados Unidos está vinculado a esta operación” dijo el ministro.
El gobierno norteamericano desmintió estas declaraciones, calificándolas de “categóricamente falsas” a la vez que un portavoz del Departamento de Estado dijo que estaban informados de la detención de un militar estadounidense en Caracas y dijo tener informaciones (aún sin confirmar) acerca de otros dos ciudadanos detenidos.
Una vieja y eficaz estratagema
Se sabe que en el pasado estas detenciones de extranjeros vinculados a “supuestos complots” se han realizado en Venezuela y Cuba y que esto les ha servido a la cúpula de ambas dictaduras para intercambiar por prisioneros de interés para los dos regímenes, una especie de chantaje político que les ha resultado muy efectivo.
Tal vez el caso más célebre sea el de los narcosobrinos de Nicolás Maduro, detenidos en Haití, luego de intentar introducir 800 kg de cocaína a los Estados Unidos, condenados a 18 años y posteriormente liberados al ser canjeados por dos ciudadanos norteamericanos presos en Venezuela después de una “operación militar desactivada”.
Otro que se vio favorecido por este intercambio de rehenes políticos, fue Alex Saab, detenido en Cabo Verde y extraditado a los Estados Unidos, acusado de ser el principal testaferro de Maduro y de lavado de activos a gran escala. Saab fue favorecido por un indulto del presidente Biden y canjeado por varios prisioneros norteamericanos y venezolanos, condenados por el régimen debido a “actividades subversivas”.
Los cubanos, alumnos de los soviéticos y padres de los esbirros venezolanos, también han hecho uso de esta metodología, Alan Gross, acusado de espía y condenado en 2011, fue liberado después de 5 años preso en las tristemente célebres cárceles políticas cubanas, luego de ser canjeado por 3 espías cubanos pertenecientes a la red Avispa.
Conclusiones
Esto son solo algunos ejemplos, y aunque no es nada nuevo, lo cierto es que este proceder es cíclico, cada vez que estos regímenes totalitarios se ven con el agua al cuello, comienzan a surgir convenientemente una serie de “complots” y todo tipo de “actividades subversivas” que les suministran la “materia prima” ideal para poder negociar en cualquier circunstancia que lo amerite y este caso… pinta como un número más en la larga lista.

