Los servicios de seguridad de Israel han desmantelado una red de espionaje que supuestamente realizaba actividades a favor de la República Islámica de Irán. Siete ciudadanos israelíes han sido detenidos en la operación, acusados de tomar fotografías y recopilar información sobre bases y sedes militares y la ubicación de baterías del sistema de defensa aérea Cúpula de Hierro.
Las autoridades israelíes revelaron que esta operación de espionaje, que fue frustrada por los servicios especiales, es una de las «más graves jamás vistas» dentro del Estado Hebreo. «La actividad de los miembros de la red ha causado graves daños a la seguridad del estado», ha afirmado una fuente de alto rango del Servicio de Seguridad Interior Israelí Shin Bet, según informa la agencia Reuters.
¿Quiénes son los implicados en la red?
La Fiscalía Israelí ha informado de que todos los arrestados son residentes en la ciudad de Haifa y otras zonas del norte del país y ha añadido que entre ellos hay un militar que desertó de su puesto y dos menores de edad.
Los individuos vinculados a esta red, estuvieron realizando estos trabajos de espionaje por dos años, bajo la dirección de dos oficiales de inteligencia iraníes, solo conocidos por sus seudónimos, ‘Aljan’ y ‘Orjan’.
¿En qué consistía la misión?
Los agentes tenían como misión recopilar información sobre bases de la Fuerza Aérea y la Armada israelíes, como la base de Nevatim, recientemente atacada por Irán el 1ero de Octubre, y la de Ramat David, atacada por el partido-milicia chií libanés Hezbolá. También recopilaron información sobre puertos, la ubicación de baterías del sistema antimisiles Cúpula de Hierro y la infraestructura energética. La célula trabajaba a cambio de cientos de miles de dólares en criptomoneda.
La base Golani, también fue afectada por el “trabajo” de estos agentes al servicio de Irán, quienes fueron acusadas de recibir mapas de lugares estratégicos por parte de sus contactos iraníes. Dicho enclave, fue recientemente atacado por la milicia chiita libanesa Hezbollah, ataque que causó la muerte de 4 militares y decenas de heridos.
Los siete detenidos «eran conscientes de que la información que trasladaban dañaba la seguridad nacional y podía ayudar a los ataques de misiles del enemigo», asegura el Shin Bet.
Se espera que la Fiscalía Israelí presente una acusación en los próximos días y que los acusados sean tratados con dureza.


