Este domingo, el sur de Cuba fue removido de manera brutal por dos fuertes sismos, de magnitud 5,9 el primero, y 6,8 el segundo, los movimientos telúricos se sintieron en toda la isla.
Por el momento, las autoridades no han dado cifras de muertos ni de heridos, tampoco han emitido alerta de Tsunami.
La naturaleza saca las uñas y enseña los dientes
Como si fuera poca cosa la miseria, la escases y las necesidades que viene padeciendo el sufrido pueblo de Cuba desde hace décadas, ahora se suma a este calvario, la fuerza de la naturaleza.
Hace tres semanas, la provincia de Guantánamo, fue severamente afectada por el paso de la tormenta tropical Óscar, con un saldo de ocho fallecidos y considerables daños a viviendas y la agricultura.
Hace solo tres días, el huracán de gran intensidad Rafael, dejó sumida en un apagón total a una Cuba que apenas se recuperaba de una avería en una central termoeléctrica clave, que hizo también colapsar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) y dejó a oscuras al país por más de tres días, y ahora en medio de la crisis humanitaria más grave que ha atravesado el pueblo cubano, dos terremotos de fuerte magnitud.
La mayor tragedia que ha sufrido Cuba
Si buscamos los datos históricos, el mayor terremoto documentado en Cuba tuvo lugar el 3 de febrero de 1932 a la 1:15 AM con una magnitud de 6.7 grados en la escala de Ritcher. Aquel fenómeno dejó 13 fallecidos y un gran número de heridos, que se cifran en unos 2.000 aunque no se conoce la estadística exacta… pero yo discrepo de estos datos.
La mayor catástrofe, el peor fenómeno, el peor desastre que ha tenido que sufrir el pueblo de Cuba, ocurrió hace casi 66 años, el 1ero de Enero de 1959, cuando el huracán de la mal llamada Revolución Cubana llegó a la isla, y desde entonces la azota, la empobrece y la destruye a diario.
El drama que viven los cubanos no es nuevo, pero la pandemia mundial del 2020 y las políticas fallidas de la dictadura castrista, han agudizado problemas estructurales de la economía cubana, que han llevado a la isla a un colapso casi total. Esta situación de desesperación ha llevado a decenas de cubanos a manifestarse en las calles contras las autoridades del régimen. Pero, una vez más, el régimen totalitario y dictatorial, el mismo que debería de encargarse de velar por el bienestar de su gente, su salud y su alimentación, ha respondido con represión.
Este fin de semana el régimen confirmó la detención arbitraria de un número indeterminado de personas debido a lo que calificaron como “alteraciones del orden público” en el marco de las protestas que surgieron a raíz del apagón generalizado provocado por el huracán Rafael.


