En el día de ayer, la administración del presidente saliente Joe Biden, hizo lo que ya muchos tenían previsto, sacó a la dictadura cubana de la lista de patrocinadores del terrorismo y suspendió el título III de la Ley Helms Burton sobre el embargo estadounidense a la isla, que permite a los cubano-estadounidenses reclamar compensación a Cuba por los bienes que les fueron incautados en la era castrista, eliminando también la lista de entidades restringidas del régimen de la isla que no pueden hacer negocios con los Estados Unidos. Apenas una hora después el régimen cubano (casualmente) anunció la liberación de 553 prisioneros, sin mencionar nombres ni qué tipo de prisioneros liberaría. Vale aclarar que en las cárceles de Cuba, se encuentran, al día de hoy, 1153 cubanos prisioneros por delitos políticos, la mayoría de ellos por haber salido a expresar su descontento con la tiranía el 11 de Julio de 2021.
La venganza de Matusalén
Estas directrices por parte de un Biden al que le restan apenas 5 días en la Casa Blanca, más que un gesto de buena voluntad hacia el pueblo cubano, se percibe entre todos los que anhelan la libertad de la isla, como una mezquina venganza de la jauría demócrata hacia los votantes cubanos del Estado de la Florida, por su abrumador apoyo al próximo presidente de los Estados Unidos, Donald J.Trump, en las pasadas elecciones.
La dictadura cubana, forma parte de la lista de países patrocinadores del terrorismo desde 1982, salió de la misma en el 2015, cuando otro demócrata, Barack Hussein Obama, se encaprichó en un “acercamiento” que solo benefició a la cúpula en el poder y a sus acólitos.
Cuba volvió a la lista en el 2021, hasta ahora, cuando el revanchismo y la desidia inconsciente le vuelven a dar alas a un enemigo jurado, silencioso y muyyy peligroso de los Estados Unidos.
El motivo de estar en esta lista, aparte de la brutal represión a los opositores dentro de la isla y el refugio continuado a fugitivos de la ley perseguidos por Estados Unidos y a miembros de varias organizaciones terroristas extranjeras, entre ellos, varios asesinos de la organización separatista vasca ETA, se debe más que nada a la negativa del gobierno cubano a extraditar a líderes de una organización guerrillera colombiana que estaban en La Habana para negociaciones de paz cuando tuvo lugar un mortal atentado en la nación sudamericana y a que el régimen mantiene estrechas relaciones con otros estados patrocinadores del terrorismo, como Irán y Corea del Norte.
Senador Rick Scott se pronuncia
La reacción entre los representantes de la comunidad cubana en el senado no se hizo esperar, uno de los primeros que se pronunció de manera enérgica y contundente fue el senador Rick Scott, quien dijo que:
“El vergonzoso legado de apaciguamiento de Joe Biden se ha consolidado. Al eliminar a Cuba de la lista de estados patrocinadores del terrorismo, Biden se está beneficiando a un dictador malvado e ilegítimo que está utilizando vidas inocentes como moneda de cambio. Esto es imprudente y peligroso. El régimen comunista cubano pertenece con razón en la lista de estados patrocinadores del terrorismo, según todos los criterios de la lista. Cuba ha desempeñado un papel importante en la explotación de los Estados Unidos y la creación de inestabilidad en América Latina. Cuba alberga terroristas, proporciona una fuerza policial secreta a Maduro para oprimir al pueblo venezolano y negarle su libertad, y alberga una estación de espionaje del Partido Comunista Chino a 90 millas de Florida. Eso no ha cambiado. Biden no puede señalar un solo esfuerzo antiterrorista que Cuba haya hecho para ser elegible para ser eliminada de esta lista. La medida de Biden pone en peligro a los estadounidenses, a nuestro hemisferio y perjudica la lucha del pueblo cubano por la libertad y la democracia. Trabajaré con Trump desde el primer día para exigir cuentas al régimen comunista cubano y liberar al pueblo cubano”.
Por suerte, ya Biden se va y muy pronto el régimen de la isla volverá a sentir en sus costas los embates de un huracán que se acerca frenético… el huracán Trump.


