
Para nadie es un secreto que la cuestión de los pandilleros y la anarquía que impera en Haití se ha salido de control, pero esta vez, los bandidos han cruzado una especie de línea muy peligrosa.
Los sucesos tuvieron lugar en las calles de Puerto Príncipe, específicamente en la comuna de Tabarre, cuando un convoy de coches blindados que trasladaba personal perteneciente a la embajada de Estados Unidos en Haití fue atacado a tiros por uno de los tantos grupos de forajidos que mantienen aterrorizados a los pobladores de la vecina nación. La legación diplomática norteamericana está enclavada en esa misma comunidad donde tuvo lugar el ataque.
El ataque no produjo víctimas fatales ni heridos entre los integrantes de la caravana, quienes un tanto asustados, pudieron llegar a la embajada y finalmente refugiarse en la misma. De igual manera, el incidente ha sido considerado como grave y todos sabemos lo que puede suceder cuando las víctimas de violencia o terrorismo son ciudadanos estadounidenses.
La Embajada norteamericana emite una alerta preventiva
Ante la gravedad de la situación y la preocupación que generan el incremento de la violencia en las calles de Haití, la Embajada de los Estados Unidos ha emitido una alerta a todo el personal que labora para ellos, recomendándole evitar ciertas rutas en el camino hacia las instalaciones diplomáticas dentro de la conflictiva comuna de Tabarre. La alerta ha sido emitida de manera profiláctica para tratar de proteger la seguridad y la integridad física de sus colaboradores.
Ya en Septiembre pasado, el gobierno de la Casa Blanca previno a los ciudadanos estadounidenses, conminándolos a no viajar al vecino país de al lado (donde se mantiene la alerta máxima en nivel cuatro), dado que las capacidades del personal de seguridad de la embajada para ofrecerles protección son muy limitadas.
Las autoridades norteamericanas recordaron que desde marzo del año en curso, en el caótico, turbulento y anárquico Haití, se vive en Estado de Emergencia, al punto de que incluso varios estadounidenses han sido víctimas de robos, secuestros y otros delitos de características violentas.
Ante la inseguridad imperante y el peligro al que está expuesto cualquier ciudadano, sobre todo los extranjeros (potenciales víctimas de secuestro) la embajada de Estados Unidos ha dejado claro que en caso de producirse algún tipo de incidente, no está en capacidad de ayudar a sus ciudadanos a ingresar a territorio de la República Dominicana por ninguna vía.

