Nueva York, Estados Unidos.– La situación en Nueva York para los bodegueros ha llevado a muchos a buscar maneras de proteger sus negocios debido a una ola de crimen que ha impactado sus vidas y sus negocios. Esto ha llevado a algunos dueños de bodegas, principalmente dominicanos, a tomar la decisión de obtener licencias para portar armas de fuego y recibir entrenamiento para su uso.
La United Bodegas of America (UBA) ha jugado un papel importante en esta iniciativa, ayudando a los bodegueros a obtener el entrenamiento necesario y los permisos correspondientes. Han establecido una sociedad secreta, SecSoc, que se encarga de gestionar este entrenamiento y asistir en los trámites para portar armas. Los dueños de bodegas interesados serán entrenados por instructores certificados, muchos de los cuales son miembros de las fuerzas armadas o exagentes del orden.
Es importante destacar que la UBA está comprometida a seguir protocolos estrictos para la obtención de licencias y ha enfatizado la responsabilidad que conlleva tener un arma de fuego, además de instar a mantener esta información en secreto.
El presidente de la UBA, Radhames Rodríguez, ha mencionado que los dueños de bodegas tienen el derecho de protegerse, especialmente cuando se enfrentan a situaciones de peligro extremo en sus negocios. Esta decisión ha surgido como respuesta a la creciente brutalidad y crimen que ha afectado a estos comerciantes en los últimos años, con la esperanza de recuperar la seguridad y protección para sus negocios y sus vidas.
Según Rodríguez, en Nueva York hay más de 20,000 bodegas, y más de 15,000 están en manos latinas, específicamente en manos dominicanas.


